viernes, 20 de febrero de 2009

Territorios ya Vividos


¿Cómo se puede explicar? ¿Cómo estar y al mismo tiempo no estar? Es una batalla perdida, pero mil más ganadas. Un espacio en el que se pierde la noción de lo bueno y lo malo, lo correcto, lo incorrecto. La demencia temporal que este sentimiento provoca es indiscutiblemente la menos querida pero la más anhelada por cualquier ser humano. Cuánto lo soñamos, cuánto lo anhelamos, cuánto lo esperamos para que en un mínimo chispazo del abrir y cerrar los ojos todo desaparezca. Desaparezca y se vaya de nuestras vidas como que si nunca hubiese existido, como que si las horas vividas, las sonrisas repartidas y los dulces abrazos compartidos no tuviesen dueño, se quedaran como los huérfanos sin padres; olvidados, vagabundeando por la mente. Los momentos, esos momentos que encierran una felicidad tremenda que cualquiera de las barbaridades en el mundo serían un pequeño grano de arena, abatidas por tanta irradiación de luz que esta tal alegría trae a nuestros corazones. La vida es sumamente corta para tener que pensar un día más, para tener que sufrir otro día de la bulliciosa mente atrapada en un pasado que nunca regresará. No querer salir de esta demencia porque es un tanto adictiva, es algo inesperado, es la resonancia del pasado todavía no olvidado, la esperanza de un futuro lleno de alegría, con un rayo de luz que va a ser guía de nuestro corazón desesperado. Algo inexplicable que cambia sin razón, como los vientos con sus rumbos inquietos que dejan el alma llena de confusión.

miércoles, 11 de febrero de 2009

"Un ser maravilloso"

El ser humano es un ser maravilloso, con tantos caminos por recorrer y muchos más por explorar. Hay muchas dudas por aclarar, y muchas preguntas que contestar. El amor es uno de los misterios más grandes, más poderosos, y más lindos que todo ser jamás haya experimentado. Pero cuando un amor es imposible ese será el dolor más fuerte y más absurdo que alguna vez se vivirá. Un amor que  nunca podrá ser, vivirá siempre en nuestros corazones. Al principio lloraremos, por el simple hecho que no entenderemos el porqué de las circunstancias. No entenderemos porqué si dos personas se aman, no pueden estar juntas. Dos corazones que laten en un mismo compás pero tienen que partir hacia distintas direcciones, la vida les ha puesto caminos diferentes en los cuales nunca volverán a encontrarse, o tal vez se volverán a encontrar pero no de la misma manera que lo habían alguna vez hecho. Ha sido un amor tan efímero, pero a su vez con tanta plenitud, que es inimaginable creer que nunca volverá. Ese sentimiento de ahogo, en el cual nuestros corazones se encuentran en ese momento será una huella que marcará nuestras vidas para siempre. Esa llama que alguna vez ardió perderá su color y caerá en un abismo tan pero tan oscuro que nunca se podrá encontrar una salida, o al menos así lo creeremos. Éste amor fue todo y se convertirá en una nada que llevará a profundas tempestades. En este momento todo está perdido, y a su vez nada está perdido.

Una de las cualidades más grandes del ser humano y lo que nos hace vivir día a día es ese destello de luz, esa razón por la cual abrimos los ojos cada mañana. A esta razón existencial le llamamos comúnmente esperanza. La esperanza mueve masas, cómo no podría mover a nuestros pequeños e insignificantes corazones. Pues claro, ésta es la luz y la claridad que todo hombre encuentra al final de la oscuridad. Ese amor se convierte en una esperanza que algo nuevo, diferente y más grande nos espera. En ese momento de completa y profunda tristeza, en ese sencillo pero gran momento, nos descubrimos a nosotros mismos, y aquí es cuando la esperanza nos ha dado una segunda oportunidad. Esa oportunidad que todo hombre anhela. Esa oportunidad que si se mira con claridad nos llegará. Y ese amor imposible, ¿qué pasa con ese amor apasionado, maldito pero más bendito que nunca? Ahora comprendemos que ese amor fue el mismo que nos hizo ver la luz, fue el mismo que nos abrió las puertas al paraíso, que encendió una llama con más calor, más color, nos hizo tocar nuestro espíritu, nos hizo ver a nuestro creador. El que todo lo sabe, El que nos conoce completamente, éste amor nos hizo poder sentir a Dios. Dios, nuestro Padre que nos dio un amor imposible para poder llegar al amor más posible de todos. Fue el que nos hizo abrir el camino hacia una luz más clara, que nos llevó hacia El. En este camino seguramente tendremos más decepciones, más amores, pero lo más importante es que Dios será nuestro guía en este camino tan difícil de comprender pero al mismo tiempo tan bello que lo querremos recorrer mil veces más. Al final, nos damos cuenta que no existe un amor imposible, solamente dos corazones que laten tan fuerte y tienen tanto amor para dar que tuvieron que caminar por diferentes rumbos repartiendo ese amor que Dios les entregó. Aunque estos corazones estén separados físicamente, siempre habrá un hilito, por más pequeño que sea, que los unirá para toda la vida, la esperanza. La esperanza de volver a entregar todo ese amor que Díos les dio y compartirlo aún más que cuando lo hicieron con ellos mismos. 

lunes, 9 de febrero de 2009

Ángeles en este lugar...


El año empieza como cualquier otro. Apesar de que un nuevo año llena nuestro espíritu de nueva vida, apesar de que los pajaros cantan las mismas canciones, el sol sale cada día más claro, apesar de que es un día maravilloso, el sentimiento de tristeza aún invade mi corazón y mi alma se siente incomprendida. no comprende todavía algunas cosas que la vida trae en su camino. Tan sólo hace 1mes la vida era completa e incomprensible pero al mismo tiempo comprendida a su manera, una ilusión constante de nuevas experiencias y memorias perdurables. Diciembre, supuestamente el mes más lleno de alegría se tornó en el mes más nublado, obscuro, triste, desepcionante y devastador de todos. El mundo se cayó en un abrir y cerrar de ojos. El negro se volvió el color de moda, y el cielo regocijó de alegría con el canto de los ángeles, dando la bienvenida a un nuevo ángel. Éste ángel nada mas y nada menos que uno de los angelitos más esperados en el cielo. El canto de los ángeles llega a los pobres corazones humanos, y revive esa llama apagada por el terrible e inimaginable hecho que hace que la desilusión llegue a estos corazones. La memoria de un ser humano tan querido y tan adorado por todos es tan linda y tan recomfortante que el alma empieza a llenarse de esperanza. Una esperanza que revive a la humanidad, le da paz, en lo mas profundo e intranquilo de estas aguas turbulentas que el corazon vive. Las estrellas brillan para los que se quedan en la tierra. Cada una de esas estrellas ilumina el camino en los días más obscuros pero a la vez más lindos de nuestras vidas. Estos caminos obscuros iluminados por estrellas son los que nos hacen ser más fuertes, mas apegados a la realidad, abrazados de los espíritus humanos que nos dejaron un ejemplo a seguir. Gracias a estos seres humanos que caminaron por la tierra, y a los que tuvimos la dicha de aprender de ellos muchísimas cosas, nosotros también podemos marcar la vida de las personas, ya que ésta llama tan fuerte que brilla en el cielo y nuestros corazones , nos marcará la vida para SIEMPRE y nos dejará una huella tan grande que la transmitiremos de generación en generación a nuestros seres queridos, así como ellos dejaron esa cicatriz tan honda y tan dolorosa, pero a la vez tan llena de FE, y pasión, que cada vez que la sintamos nos llenará de alegría y esperanza para el resto del camino. Al final del día todos aquellos problemas que vivimos del día a día se hacen tan pero TAN pequeños comparado con los recuerdos insasiables de alegría que los humanos que transitaron la tierra, y forman parte del coro de los ángeles más queridos por Dios, nos dejan a los que nos falta un camino largo por recorer, para completar la misión creada por Dios, como la que fue transitada por nuestros angelitos que ya están en el cielo.