A veces cuando uno menos se lo espera, una cosa u otra le hace tropezar en el camino, una piedra mal colocada por la naturaleza, hace que las personas reaccionemos a lo más profundo y menos básico de la vida. La soledad. Esta nueva pero seguramente conocida amiga ha llegado a tocar la puerta de varias personas, desde el más hogareño abismal que jamás hubiésemos supuesto presenciar. El desamparo trae oscuridad, esa oscuridad que nos hunde en el más recóndito y remoto lugar. El lugar donde los sueños se esconden, el sol nunca sale, y los pájaros ya no cantan. El cantar de un pájara algo singular, algo trascendental. Lo que trasciende en éste abismo, nunca pero nunca va dejar descansar. Las almas perdidas de este suprimido sentimiento no encuentran como salir, la salida es muy superficial, lo superficial trae imprecisiones insolubles. Lo superficial solamente lleva a la basura que este mundo reproduce cada día. Cada día más y más es la condición profética que lleva al caos. Pero si se piensan las razones cuales nos llevan a crear caos, se tienen soluciones que nunca podremos descifrar. Los tropiezos de la vida son cosas que nos levantan nos animan, nos construyen un nuevo futuro. El futuro de poder ver y diferenciar lo que tenemos enfrente. La soledad solamente nos hace más fuertes. Nos hace tener la felicidad más grande que hemos sentido, porque hemos encontrado lo que buscamos y que siempre ha estado enfrente nuestro. La felicidad vive en nosotros. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser felices, solo hay que ver una segunda vez adentro de nuestra alma. El alma nos hace iluminar, crecer y encontrar lo que siempre estuvimos buscando y siempre estuvo enfrente nuestro.El pez que nada en profundas aguas, aventureros regocijándose de embebidos líquidos salados. Así es la felicidad
La vida es una travesía, aveces incomprendida, inexplicable y bastante complicada, pero sin estos momentos no disfrutaríamos los momentos de ilusiones, de alegría, gozo, y especialmente no experimentaríamos el amor por la vida. Nuestros pensamientos son solamente una parte de ella, y para poder comprenderla y comprendernos mejor. Por eso, ¡acompáñenme en esta búsqueda de pedazos de la vida, y hágan esta experiencia inigualablemente suya!
martes, 26 de enero de 2010
A veces cuando..
A veces cuando uno menos se lo espera, una cosa u otra le hace tropezar en el camino, una piedra mal colocada por la naturaleza, hace que las personas reaccionemos a lo más profundo y menos básico de la vida. La soledad. Esta nueva pero seguramente conocida amiga ha llegado a tocar la puerta de varias personas, desde el más hogareño abismal que jamás hubiésemos supuesto presenciar. El desamparo trae oscuridad, esa oscuridad que nos hunde en el más recóndito y remoto lugar. El lugar donde los sueños se esconden, el sol nunca sale, y los pájaros ya no cantan. El cantar de un pájara algo singular, algo trascendental. Lo que trasciende en éste abismo, nunca pero nunca va dejar descansar. Las almas perdidas de este suprimido sentimiento no encuentran como salir, la salida es muy superficial, lo superficial trae imprecisiones insolubles. Lo superficial solamente lleva a la basura que este mundo reproduce cada día. Cada día más y más es la condición profética que lleva al caos. Pero si se piensan las razones cuales nos llevan a crear caos, se tienen soluciones que nunca podremos descifrar. Los tropiezos de la vida son cosas que nos levantan nos animan, nos construyen un nuevo futuro. El futuro de poder ver y diferenciar lo que tenemos enfrente. La soledad solamente nos hace más fuertes. Nos hace tener la felicidad más grande que hemos sentido, porque hemos encontrado lo que buscamos y que siempre ha estado enfrente nuestro. La felicidad vive en nosotros. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser felices, solo hay que ver una segunda vez adentro de nuestra alma. El alma nos hace iluminar, crecer y encontrar lo que siempre estuvimos buscando y siempre estuvo enfrente nuestro.El pez que nada en profundas aguas, aventureros regocijándose de embebidos líquidos salados. Así es la felicidad
domingo, 24 de enero de 2010
blue will follow...
Grief, grief is a feeling that takes away a little piece of your life, a little piece of your memories, these unspoken, but real memories that each of us carry around, treasured inside a little box, that nobody else can see, nobody else can see through our grief; unless they have experienced it themselves. Time has passed by, but still there are bad days. Gray days that fill us with such pain, pain that is even hard to describe, difficult to acknowledge and tough to swallow. The sky that puts a cloudy day in our mind, is much less than the ray of light that is melting that grey sky into a beautiful blue. This blue will follow; follow wherever you go, wherever you want it to go. Sitting all day thinking and tormenting in our little instrumented bodies. These instruments that will only be used to carry us to the next life, the life that everyone dreams of, but has never imagined. Not the fairest of fairytales, not the whitest of white horses, the deepest of the deepest secrets can ever describe or know how the sky will glow, the angels will chant, and us humans will still become ever so passionate about how our loss is evermore so much more important.